Archivo por Temas
Inteligencia Emocional
Trabajo
Pareja
Educación de los Hijos
Habilidades Sociales
Sexualidad
Personalidad
Adicciones
Ansiedad
Depresión
Trastornos de Alimentación
Cuentos y Relatos
Biblioterapia
Arte terapia
Archivo por Fechas
2017 Septiembre
2017 Agosto
2017 Julio
2017 Junio
2017 Mayo
2017 Abril
2017 Marzo
2017 Febrero
2017 Enero

2016

2015

2014

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006
Webs para ...
Psicólogo en Zaragoza
Psiquiatra en Zaragoza
Encontrar eventos
Reconocimientos en Zaragoza
Logopeda en Zaragoza
Psicólogo Girona

Vida Emocional
   La Frase:  el fracaso no te sobrecogerá nunca si tu determinación para alcanzar el éxito es suficientemente poderosa.
 

Dar prioridades II | 21.MAY.07 | Trabajo (Organización del trabajo)




Es evidente que no se puede llegar a hacer en la vida todo lo que uno quisiera, porque no hay tiempo. El problema es por dónde se recorta, y esa decisión no la debe tomar el capricho.
Hay personas que despliegan una febril actividad, que van y vienen de un lado a otro a toda velocidad, suben, bajan, hablan por teléfono, hacen mil cosas a la vez y no acaban ninguna, sus múltiples y poco claras ocupaciones les hacen llegar tarde a todo y con una gran sensación de prisa. Son auténticos ejecutivos pero que luego no ejecutan casi nada útil.

Una primera son aquellos que elaboran listas de tareas pendientes. Con ellas toman conciencia de lo que les queda por hacer, lo van abordando cuanto antes pueden, y van tachando, lo que siempre proporciona una sensación gratificante. Esto, no cabe duda, es ya bastante más de lo que son capaces de llegar a hacer muchos. Sin embargo, es aún un esquema de organización muy pobre, puesto que la mayoría de las veces la distribución del tiempo viene impuesta externamente por la mera sucesión de los acontecimientos.

Aquellos que intentan mirar un poco más adelante, y se programan mediante el uso de la agenda: van anotando acontecimientos, compromisos y proyectos de actividad futura, en la medida en que su tiempo les permite darles cabida. Su anticipación les confiere una mejor organización, pero aún rudimentaria, puesto que así no pueden valorar debidamente las prioridades: son simples distribuidores de tiempo.

La tercera generación suma a las dos precedentes la idea básica de establecer prioridades. Se centra en la necesidad de fijarse unos objetivos, con sus correspondientes plazos, y de acuerdo con ellos se prepara una planificación diaria que alcance la mayor eficiencia. Este planteamiento supone un gran avance respecto a la segunda generación, pues la clave no es dar prioridad a lo que está en la agenda, sino ordenar la agenda con arreglo a las prioridades.


              más información



  Añade tu comentario ...                                                                                    

Nombre                               
¿Cuanto suman 1 + 1?